Artículo escrito por el Dr.Ricardo BartelOtorrinolaringólogo especializado en Otología y Cirugía Endoscópica de Oído y Rinología y Cirugía Endoscópica Nasosinusal. Hospital Universitari de Bellvitge y Àptima Centre Clinic Mutua Terrassa.

 

La enfermedad de Ménière es una alteración del oído interno que causa repetidos episodios de vértigo (sensación de falso movimiento), acúfenos (tinnitus), sensación de taponamiento ótico y pérdida de audición. Aunque suele afectar a un oído, aproximadamente en un 10% de los casos es bilateral.

Los episodios de vértigo pueden aparecer súbitamente o en relación a periodos de tinnitus o acúfenos. Para algunos pacientes los episodios de vértigo pueden ser muy espaciados en el tiempo. Otros pueden presentar muchos episodios en pocos días. Incluso algunos pacientes pueden tener episodios tan intensos que pueden perder el equilibrio y caer al suelo.

A pesar de que se puede desarrollar a cualquier edad, lo más frecuente es que se desarrolle entre los 40 y 60 años.

Qué provoca la enfermedad de Ménière

La teoría más aceptada científicamente es la del hidrops vestibular. Se cree que se produce por una fluctuación en la presión del líquido en los compartimentos del oído interno, el laberinto. En el vestíbulo se encuentran las terminaciones sensoriales encargadas del equilibrio.

El laberinto membranoso está lleno de un endolinfa, un fluido que estimula los receptores en relación a cambios posicionales.

En la enfermedad de Ménière, las fluctuaciones de este líquido en el laberinto generan alteraciones fluctuantes de equilibrio y de audición.

La enfermedad de Ménière suele tener algún componente familiar, por lo que no se puede excluir que haya alguna alteración genética que causa alteraciones en la regulación del líquido endolinfático.

Diagnóstico de la enfermedad de Ménière

El diagnóstico de la enfermedad de Ménière suele realizarse por el otorrinolaringólogo.

Igualmente no existe una prueba única o un síntoma cardinal que haga un diagnóstico certero, por lo que el diagnóstico suele ser clínico y suele ser principalmente en relación a los siguiente síntomas.

  1. Dos o más episodios de vértigo que tenga mínimo 20 minutos de duración.
  2. Tinnitus (acufenos).
  3. Pérdida fluctuante de audición.
  4. Sensación de ocupación auditiva.

Normalmente se realiza una prueba de audición para establecer si existe o no pérdida de audición. Para descartar otras patologías, es habitual solicitar alguna RMN o TC.

Tratamiento de la enfermedad de Ménière

La enfermedad de Ménière no tiene una cura actualmente. Pero existen tratamientos que nos ayudan a mantener los síntomas controlados.

  • Restricción de sal y diuréticos: La limitación de sodio sistémico ha ayudado a algunos pacientes a controlar los síntomas al limitar la cantidad de fluidos que el cuerpo retiene.
  • Medicación: El síntoma más importante que limita la calidad de vida de los pacientes son los episodios de vértigo, algunos fármacos sedantes vestibulares se han visto efectivos en el tratamiento de los mismos.
  • Corticoides: Los corticoides, tanto sistémicos como intratimpánicos, son actualmente uno de los pilares fundamentales del tratamiento de la enfermedad de Meniere.
  • Gentamicina intratimpánica: La gentamicina es un medicamento vestibulotóxico, su uso intratimpánico destruye el vestíbulo y así logra controlar los episodios vertiginosos. Es la 3º línea de tratamiento por su elevado riesgo de provocar más pérdida auditiva.
  • Cirugía: La cirugía puede estar recomendada cuando todas las otras líneas de tratamiento han fallado en resolver los episodios de vértigo. Algunas técnicas son la descompresión de saco endolinfático, la laberintectomía o la sección del nervio vestibular.

Cuándo se considera que la enfermedad de Ménière está controlada

Se considera como una enfermedad de Ménière controlada aquella que con tratamiento no supere las 2 crisis de vértigo cada 6 meses. La hipoacusia puede tratarse con audioprótesis. Se estima que aproximadamente 6 de cada 10 pacientes se puede controlar con tratamiento médico. Un pequeño grupo puede que requieran tratamiento quirúrgico.