bruno vázquezArtículo escrito por Bruno Vázquez, Técnico Superior en Audiología Protésica y Director Técnico del Centro Auditivo Aural de Pontevedra desde 2018.

 

¿Qué es la hipoacusia profesional?

Es la pérdida de audiciónprovocada por la exposición a ruidos de intensidad elevada o vibraciones en el trabajo.

¿Cuándo se produce?

Cuando la exposición continua al ruido es superior a 85 dB, hay riesgo de pérdida auditiva crónica. Mientras que, si la exposición se repite en el tiempo y está por encima de 100 dB, hay riesgo de pérdida inmediata. El nivel de ruido recomendado por la OMS para garantizar una buena salud y bienestar es de 65 dB.

 

Posibles lesiones en el oído causadas en el trabajo

Las personas que trabajan con ruidos continuos, habitualmente, no sufren un daño inmediato. Es decir, la pérdida de audición puede aparecer con el paso del tiempo y lo hace de una forma tan progresiva que la persona no se da cuenta hasta que ya hay una pérdida avanzada. En estos casos, la afectación se produce en la zona apical de la cóclea, dónde se sitúan las células ciliadas encargadas de captar los sonidos de frecuencias agudas, provocando una pérdida de tipo neurosensorial irreversible que presenta un patrón audiométrico típico dónde la afectación inicial suele verse a 4000Hz, aunque también pueda afectar a las frecuencias de 3000 a 6000Hz, pudiendo con los años, si no se toman medidas, afectar a las frecuencias más próximas (medias-graves).

Otra casuística, aunque en un menor número de casos, se produce cuando una persona está expuesta a un ruido corto, pero extremadamente elevado, como disparos o explosiones. En estos casos, puede haber afectación a nivel de oído medio y/o interno, bien con una perforación timpánica o desarticulación de la cadena osicular, sumándole el daño causado en las células ciliadas de la cóclea. Este tipo de pérdida suele manifestarse de forma inmediata y permanente.

La exposición al ruido fuerte puede causar también acúfenos, que es la percepción de un silbido, timbre o zumbido en los oídos o en cualquier parte de la cabeza, que no provienen del exterior. Estos acúfenos pueden desaparecer con el tiempo o permanecer en uno o ambos oídos.

 

Trabajos relacionados con alto riesgo de hipoacusia:

  • Mantenimiento terrestre de aviones
  • La construcción
  • La maquinaria de la agricultura
  • Músicos y técnicos de sonido
  • Mecánicos
  • Fábricas industriales
  • Militares y cuerpos de seguridad del estado

 

Riesgos de estar sometidos a ruidos excesivos en el trabajo

La exposición a niveles de ruidos elevados no solo afecta al oído, sino también a la calidad de vida.

Las personas que trabajan con ruido pueden presentar estrés, fatiga y dolores de cabeza, lo que les hace más propensos a tener dificultades circulatorias, nerviosas y digestivas.

Durante su jornada laboral, pierden la capacidad comunicativa y con el paso de las horas se reduce mucho su capacidad de reacción, por lo que están más expuestos a posibles accidentes laborales y por ello es importante la prevención.

 

¿Qué dice la ley sobre la hipoacusia profesional?

El Real Decreto 286/2006 del 10 de marzo pretende proteger a los trabajadores frente a los riesgos derivados o que puedan derivarse de la exposición al ruido y particularmente, frente a los riesgos para la audición.

La finalidad de este real decreto es la de eliminar el ruido en origen o, si ello no es posible, reducirlo al nivel más bajo posible, atendiendo a los avances técnicos disponibles y a la disponibilidad de medidas.

Y por tanto establece que toda empresa debe:

  • Fijar un conjunto de disposiciones mínimas para proteger a los empleados de los riesgos que puedan derivarse de la exposición al ruido, en particular los riesgos para la audición.
  • Regular las disposiciones encaminadas a evitar o a reducir la exposición al ruido.
  • Plan de reducción del ruido en los casos en que se sobrepasan los valores superiores de exposición.
  • Determinar los valores límite de exposición y los valores de exposición al ruido, especificando las circunstancias y condiciones en que podrá utilizarse el nivel de exposición semanal en lugar del nivel de exposición diaria para evaluar los niveles de ruido a los que los trabajadores están expuestos.
  • Efectuar una evaluación basada en la medición de los niveles de ruido, e incluyendo una relación de aquellos aspectos a los que el empresario deberá prestar especial atención al evaluar los riesgos.
  • Regular el uso de equipos de protección individual por parte del trabajador.
  • Especificar que los trabajadores no deberán estar expuestos en ningún caso a valores superiores al valor límite de exposición
  • Recoger la necesidad de formación y de información de los trabajadores, así como la forma de ejercer los trabajadores su derecho a ser consultados y a participar en los aspectos relacionados con la prevención.
  • Establecer disposiciones relativas a la vigilancia de la salud de los trabajadores en relación con los riesgos por exposición a ruido.