Artículo escrito por la Dra. Cristina Fernández Jáñez, otorrinolaringóloga especializada en trastornos respiratorios del sueño y patología del olfato. Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Vithas Arturo Soria desde 2011 y en la Clínica de Otorrinolaringología de Avenida Pablo Iglesias en Madrid.

 

¿Puedo tener pérdida de audición debido a la alergia?

La rinitis alérgica es una reacción de hipersensibilidad de la mucosa nasal a los alérgenos transportados por el aire caracterizada por obstrucción nasal, rinorrea acuosa y estornudos en salvas, aunque frecuentemente también cursa con picazón en la nariz, ojos y garganta y ojos llorosos.

La función auditiva puede verse afectada por la alergia debido a la relación anatómica entre el oído y la nariz a través de la trompa de Eustaquio.

La función de la trompa de Eustaquio es mantener una adecuada ventilación del oído medio, además de la protección frente a patógenos y la regulación de presiones entre ambos lados de la membrana timpánica.

 

ALERGIAS Y PÉRDIDA AUDITIVA

 

¿Qué es la ototubaritis?

La ototubaritis es un cuadro inflamatorio que afecta a la trompa de Eustaquio y que puede aparecer en el contexto de diferentes procesos inflamatorios de la rinofaringe y vía respiratoria superior como sucede en la rinitis alérgica. La inflamación de la mucosa nasal y de la rinofaringe, lugar donde desemboca la trompa de Eustaquio, provoca una disfunción en la apertura de la misma generando dificultades para la ventilación del oído medio que tiene como consecuencia la alteración auditiva.

¿Cómo sé que la alteración auditiva es por la alergia y no se trata de otra enfermedad o problema mayor?

Síntomas más frecuentes de la ototubaritis:

En el contexto de una rinitis alérgica que curse con sensación de catarro con taponamiento nasal y/o secreción mucosa la ototubaritis se puede manifestar con los siguientes síntomas:

  • Taponamiento ótico o audición amortiguada, similar al que notamos cuando subimos a un avión o a un puerto de montaña.
  • Autofonía u oírnos nuestra propia voz con reverberación o con eco.
  • Dolor de oídos. Zumbidos o pitidos en los oídos, los conocidos como acúfenos o tinnitus.
  • Hipersensibilidad al sonido, molestia extrema al ruido y a algunos sonidos.

Generalmente estos síntomas son leves, intermitentes y están relacionados con la severidad y duración de los síntomas nasales.

Síntomas que nos deben alertar o hacer pensar en otro diagnóstico:

  • Pérdida auditiva y/o la sensación de oído tapado y acúfeno asociado a dolor de oído intenso, otorrea (salida de líquido de mal olor de los oídos), presencia de vértigo, mareos y/o dificultades en el equilibrio. En este caso debemos pensar que la ototubaritis ha evolucionado a una otitis media o a una complicación de esta (laberintitis).
  • Pérdida auditiva y/o la sensación de oído tapado y los acúfenos se prolongan en el tiempo en ausencia de síntomas nasales. En este caso se precisará un estudio auditivo completo para determinar la situación funcional del oído.

En todos los casos es recomendable consultar con un especialista otorrinolaringólogo para el diagnóstico definitivo y tratamiento precoz adecuado.

¿Cómo se diagnostica la ototubaritis?

El diagnóstico definitivo lo realiza el especialista otorrinolaringólogo mediante la exploración y las pruebas complementarias.

La otoscopia suele ser normal, pero también podemos observar una membrana timpánica retraída por la presión negativa del oído medio que nos haga sospechar.

El timpanograma es normal en la mayoría de los casos. Los cambios en la impedancia del tímpano son indicativos de cambios en la presión del oído medio causados por disfunción obstructiva de la trompa de Eustaquio que impide su correcta ventilación. En casos evolucionados pueden encontrarse curvas de baja amplitud o desplazadas a presiones negativas.

La audiometría puede estar normal o mostrar una hipoacusia leve que es principalmente de tipo conductivo.

Los cambios en la exploración física directa con otoscopio, las alteraciones en el timpanograma y los problemas de audición se presentan de manera más frecuente en los casos de rinitis alérgica perenne que en los casos de rinitis alérgica estacional.

¿Tiene tratamiento la ototubaritis?

Normalmente el tratamiento está dirigido a tratar la causa de la misma, el proceso inflamatorio nasal. Los tratamientos más frecuentemente utilizados para la rinitis alérgica además de los antihistamínicos son los corticoides asociados o no a antihistamínicos de administración tópica nasal. Si el cuadro cursa con un importante edema de la mucosa nasal se puede asociar un vasoconstrictor tópico en pauta corta, no más de 5 días para evitar el efecto rebote. Si el paciente presenta una clínica muy florida, está muy sintomático y no existen contraindicaciones se puede asociar además una pauta de corticoide oral. También es de utilidad como coadyuvante sobre todo al final del tratamiento para favorecer la buena ventilación del oído medio los ejercicios de reeducación tubárica (soplar con boca y nariz tapada). Con todo esto lo más habitual es que en un plazo de 4-5 días, máximo 3 semanas el cuadro esté resuelto.

Complicaciones de la ototubaritis

La ototubaritis sin un diagnóstico y tratamiento adecuados, a largo plazo puede causar daños graves en el oído. Puede causar otitis media secretora, atelectasia del oído medio (retracción del tímpano) y otitis media crónica. Por otro lado, si no se trata de forma adecuada, también puede derivar en una otitis media aguda cuyas complicaciones más severas son la mastoiditis, la laberintitis o la meningitis.

Es importante realizar el tratamiento tal y como te lo aconseje el especialista otorrinolaringólogo ya que una mala resolución de la ototubaritis podría ocasionar problemas de audición incluso permanentes.

¿Cómo prevenir la ototubaritis en pacientes con rinitis alérgica?

La rinitis alérgica, ya sea estacional o perenne, afecta negativamente las funciones de la trompa de Eustaquio, lo que a su vez puede conducir a una mayor incidencia de patologías del oído medio. El diagnóstico y manejo adecuado de la rinitis alérgica es la clave para evitarlo.