Artículo escrito por Adriana Sánchez Ramos, Técnico Superior en Audiología Protésica y Directora Técnica del Centro Auditivo Aural de Ferrol.

 

En España es muy popular el uso de la palabra “sonotone” (una marca americana de audífonos creada en 1930) para referirnos a los audífonos. Sin embargo, la historia de los audífonos se empieza a escribir allá por el siglo XVII, muchos siglos antes de la invención del “sonotone”.

Y es que a lo largo de la historia los audífonos se han valido de otros inventos para su propio beneficio, desde los métodos usados por marinos y cazadores, hasta la invención del teléfono y el transistor.

¿Cómo hemos pasado de ayudarnos de trompetas a hacerlo con dispositivos pequeños y con una gran tecnología en su interior?

Siglo XVII: La trompetilla fue el primer dispositivo auditivo

La trompetilla fue el primer dispositivo auditivo. Durante siglos los marinos, cazadores y soldados usaban trompetas para comunicarse. Dos investigadores del renacimiento, Samuel Morland y Athanasius Kircher, después de una reñida competición para ver quién diseñaba la trompeta más poderosa, comprobaron cómo, colocando el extremo pequeño en el oído, las palabras lejanas se oían con más claridad. Esto llevó a la idea de usarlas como ayuda para la audición. Lamentablemente la trompetilla solo era capaz de recoger el sonido y llevarlo al oído por lo que dependiendo de la pérdida del usuario tenía muchas limitaciones, aun así, su uso se extendió durante 3 siglos.

Siglo XIX: Aparece el abanico acústico

En este siglo se empezó a intentar disimular los dispositivos de ayuda a la audición, ya que generaban estigma entre la sociedad dado que se asociaba con otras discapacidades. En este momento surgió el abanico acústico, que se debía morder y mejoraba la audición hasta 30 decibelios, las diademas acústicas, sillas acústicas y hasta el receptáculo para la barba.

1898: Invención del primer audífono electrónico

La invención del teléfono y el micrófono abrió un mundo de posibilidades en cuanto a la personalización de la señal acústica. La tecnología nos permitió controlar el volumen, frecuencia y distorsión de los ruidos. Esto ayudó enormemente a la invención del primer audífono electrónico.

El primer audífono electrónico fue el Akouphone, inventado por Miller Reese Hutchison en 1898. Constaba de un micrófono separado, amplificador, auriculares, una batería de tamaño grande, que solo duraba unas horas, y un transmisor de carbono que permitía que fuera transportable.

Desgraciadamente era muy difícil de trasladar y el coste del dispositivo era elevado por lo que pocas personas se lo podían permitir.

Década de 1900, audífonos más pequeños

Tres años después de los primeros audífonos, en 1902, se hicieron más ligeros y portátiles. Funcionaban mejor y los elementos del audífono se podían cargar encima de la persona, había que llevar colgado en el cuello las baterías y el amplificador mientras que el micrófono debía llevarse en la mano. El método de funcionamiento era muy sencillo, quien quisiera hablar con el usuario debía dirigirse al micrófono.

Por otra parte, el tamaño de este micrófono dependía de la perdida de la persona, por lo que si la perdida era severa o profunda se veía obligado a llevar un gran micrófono.

1930: El sonotone

A lo largo de la historia el audífono se le ha llamado sonotone. En verdad Sonotone era una marca estadounidense que empezó a fabricar en 1930 los primeros audífonos capaces de procesar el sonido gracias a la tecnología analógica.

Los centros Sonotone fueron los primeros en adaptar y vender audífonos en este país y gracias a ellos se acabó empleando en el lenguaje popular la palabra “sonotone” en lugar de audífono, al igual que conocemos otros productos por sus marcas comerciales. Actualmente la RAE reconoce las dos palabras como sinónimos.

Década de 1950: la radio de transistores

A mediados del siglo XX y gracias de nuevo a otro gran invento, la radio de transistores, los audífonos sufrieron una gran revolución. El transistor tenía una gran capacidad de amplificación en un tamaño más pequeño, en comparación a las válvulas que se venían usando en los audífonos.

A partir de estos años los audífonos pasaron a poderse usar encima o detrás de la oreja, se empezaron a parecer a los audífonos de hoy en día e incluso a partir de 1960 se empezaron a ver audífonos intracanales, pero no eran tan fiables como los modelos exteriores.

Década 1990: La era digital en los audífonos

Hasta este momento la tecnología usada en los audífonos era analógica. El desarrollo de procesamiento digital del sonido supuso una mejora en la efectividad de los audífonos, eran capaces de captar una señal analógica, procesarla digitalmente para luego enviar de nuevo una señal analógica al oído del usuario.

Con el paso del tiempo esta tecnología digital sustituyó a la analógica, a día de hoy prácticamente todos los audífonos del mercado usan tecnología digital.

Como dato interesante, el primer audífono completamente digital comercializado fue el Senso, creado por la marca Widex en 1996.

Los audífonos en la actualidad

Actualmente los audífonos son programables, regulan por si mismos los sonidos ajustándose a cada ambiente. Son más inteligentes que nunca y nos permiten una conexión con el entorno, con nuestra familia y amigos. Incluso los podemos conectar con dispositivos electrónicos como nuestra televisión o nuestro teléfono.

del sonotone a los superoídosExisten muchas opciones de modelos, colores y tamaños y, a pesar de su tamaño compacto y su diseño, no podemos olvidar que son maquinas muy poderosas que procesan el sonido para ofrecer la mejor audición en cada momento. Dan calidad de vida y mejoran la salud de las personas que presentan una pérdida auditiva, desde las más leves a profundas, permitiendo que vivan prácticamente con normalidad.

Como podemos ver, hemos recorrido un largo camino en la historia, desde trompetillas y abanicos hasta los superoídos de hoy en día. ¿Qué será lo que nos espera en los años que vienen?